
Acabamos de terminar la Semana Santa, pero casi sin que nos demos cuenta llegará el verano, y con él, las horas interminables en las que los peques andan en casa. Y hay que intentar entretenerlos para que no se les ocurran esas ideas disparatadas que a veces tienen esos locos bajitos.
A veces, la mejor solución es la más fácil, y más aún si es ecológica. Esta pintura de dedos es vegana, es decir, está fabricada únicamente con materiales vegetales orgánicos, sin azúcar ni conservantes. ¿Y qué importancia tiene esto? Pues porque además, es comestible.









