
Se me ocurre que fue un argentino ebrio de felicidad a quien sus amigos encerraron en un depósito lleno de latas (vacías) de alumnino. Y el cautiverio debió durar tanto como para sacar de allí una idea novedosa: el vino en lata.
Se trata del IronWine, probablemente el primer segundo vino enlatado de esta parte del mundo. (Google arroja una versión australiana y no me extrañaría que los franceses lo hayan trabajado antes).
Cada lata cuesta 2.25 euros (España) o 5.85 pesos (Argentina). Puedes escoger entre el Malbec Cabernet (tinto) o el Chenin Blanc (blanco). O, si lo prefieres; entre considerarlo un poducto novedoso o una herejía del tamaño de una catedral.
Lo considero novedoso.
Actualización: Comenta fonso de otro vino enlatado que se vende desde hace un tiempo atrás.
Comentarios
Los Coppola también producen un espumoso en lata desde hace unos años.
Atacar la lata porque el vino en cristal sea más clásico me parece una tonteria, pero si se que la cocacola en lata tiene un sabor bien distinto a la embotellada. La lata cambia los sabores, y en un vino eso puede ser malísmo. Yo no me fio nada. Además, ya se venden botellines de vino para cafeterias, menus y cosas así. Supongo que tendr´un buen boom de ventas por la curiosidad y originalidad, pero el bebedor de vino suele ser una persona fiel, en España cada vez se bebe menos vino en la mesa, así que a largo plazo lo veo un producto dirigido al fracaso. A los chinos seguro que les gusta.
1 euro en Argentina sale 3,9 pesos argentinos, 2,25 euros = 8,775 pesos
Por lo visto el anunciante maneja dos precios distintos. Probablemente, por temas de gastos y márgenes de ganancia
ideal para venderlo en un concierto de andy y lucas y luego tirarselas ….
Wajajaja! ¿Helada o al tiempo?
Buenas. Con respecto a lo del sabor a metal, parece que tratan el interior de las latas con un laqueado especial que debería impedir el contacto del vino con el aluminio (eso es lo que dicen, al menos). Vi el vino hoy en VIps y me llamó la atención, pero costaba ´bastante más de 2,85 (creo que 3,9) así que sólo me desperto la curiosidad, no el apetito por las uvas.
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