
Hay aficiones de la niñez que maduran junto a ti y terminan convirtiéndose en hobbies en los que puedes gastarte todo el dinero que no tenías cuando eras un crío, a modo de venganza retroactiva. Una de las más reconocidas es la pasión que levanta Barbie, esa muñeca pechugona de cintura imposible que hacía nuestras delicias cuando levantábamos palmo y medio del suelo.
Sin embargo, si por algo se ha caracterizado Barbie, ha sido por envejecer como el vino. Los años le están cayendo como nunca, y un claro ejemplo de esto es la subasta benéfica que ha organizado Mattel junto con la CFDA, la asociación de diseñadores de Estados Unidos. Varios de sus miembros más representativos han rediseñado a Barbie, la mayoría con la premisa de vestirla con un maravilloso little black dress.
