
Que el vino y que todo lo relacionado con el mismo tiene algo de clásico es algo que todos asumimos, pero que no por ello nos hace renunciar a que las bodegas donde guardamos nuestros caldos tengan un toque de color.
El botellero modulable Somersault es la solución perfecta. Dará color hasta a la bodega más sobria, siempre y cuando el propietario así lo desee y nos permitirá mantener bien colocado y en la posición adecuada nuestras queridas botellas. Un dato que nos puede resultar muy útil es que al ser modulable permitirá rellenar todos esos huecos irregulares que solemos convertir en bodegas improvisadas

