
La cantidad de bolígrafos que habrá abandonados por todo el mundo con sus restos de tinta completamente contaminante. Y es que tenemos contenedores de pilas, de radiografías, de tubos de tungsteno… pero los bolis, ¿donde nos desprendemos de ellos?
No sé si será la solución pero al menos 98 es el boligráfo más biodegradable del mundo. Esta elaborado partiendo de un compuesto derivado de la patata y su tinta (también biodegradable) no es tóxica. Se produce en instalaciones con energía eólica y se presenta en un packaging elaborado con papel reciclado e impreso en tinta vegetal. Vamos, que a ecológico, nadie le gana.




Todo un clásico. Seguro que los más jóvenes ni lo habéis conocido pero os aseguro que en su momento fue un bombazo, ya veis con que poco nos conformábamos. No puede haber nada más retro que el boli 



