
Y yo caí. A pesar de tener el tiempo justo al mediodía para ir a casa a comer y volver a trabajar, no pude evitar pasarme antes por el H&M de la Plaza Moyua de Bilbao.
Un amigo que se presentó allí a las 10 me había informado y desilusionado. Me decía que no había colas (esto no es Tokio) pero si la suficiente cantidad de gente para arramplar con las cuatro prendas que componían la colección Comme des Garçons para H&M y salir corriendo con ellas hacia el probador.
Él ni siquiera se probó nada pues le pareció que Rei Kawakubo no se había esmerado lo suficiente en una colaboración más H&M que nunca.

