
Lo siento, no creo en las casualidades. Que a un padre le de por grabar a su hijo de 7 años recién salido del dentista, totalmente dopado por la anestesia, en la parte de atrás del coche, me mosquea. Pero me mosquea aún más que decida colgar el vídeo en YouTube y hasta cuente ya con su propia página web oficial y tienda on-line.
Sea como sea al avispado padre le ha salido bien la jugada. Su vídeo ha sido visto más de 21 millones de veces y ‘David After Dentist‘ ya se ha convertido en el nuevo viral entrando directamente en el, por tantos deseado, podium de “los más vistos”.
Seguramente lo que no le haga tanta gracia es que le han salido imitadores por todas partes y aunque pretenda vender camisetas con su propia marca, otros también han aprovechado el tirón. Es el precio de la fama.
