
Nos vamos a Beaumont-en-Auge en el corazón de la Baja Normandía, departamento de Calvados. Aquí nació el demonio de Laplace que miraba su propio universo como se mira por uno de los caleidoscopios de un tendero de Beaumont llamado Dominic Stora. Un tendero que vende sus productos, sobre todo en Japón, pero también en las raras y exquisitas tiendas que lo han descubierto en medio mundo.
Dominic pasaba por allí con su señora, se enamoró, del pueblo, de la señora ya lo estaba, y compraron una tienda en la que comenzaron vendiendo lo que había: antigüedades, libros de viejo y una importante colección de juegos ópticos y caleidoscopios que atraían a Dominic como a Laplace le atraían Napoleón y el Universo.
