
Todo aquel que haya estado viviendo una temporada lejos de nuestro país seguro que enseguida se ha dado cuenta de la joya que tenemos en nuestras cocinas y a la que muchas veces no damos la merecida importancia: el aceite de oliva.
Pero los que saben muy bien lo apreciado que es el llamado oro verde fuera de nuestras fronteras son los del estudio creativo CuldeSac encargados del diseño del packaging y de la comunicación de El Mil del Poaig, el aceite más caro del mundo y, quiero entender, el mejor.
Un aceite de oliva extra virgen procedente de olivos milenarios de la región de El Maestrat (Castellón) cuyo intenso aroma a oliva verde y manzana lo convierte en un placer para los más exquisitos paladares.
