
Lamentablemente los niños de ahora juegan muy poco con la imaginación. Es que la tecnología y los jueguetes de las más diversas formas, tamaños, diseños y colores hacen que tengan todo ya “hecho”. Pues una buena idea sería la de volver a hacer que los peques pongan en juego la inventiva a la hora de divertirse.
Y fue ello lo que pensó Naama Agassi al dar forma a este sencillo pero original producto al que llamó Branch Holder. Es que se trata, básicamente, de un trozo de plástico con un orificio en cada extremo y una serie de diseños grabados en su superficie. Un accesorio pensado para deslizar la rama de un árbol y convertirla así en la espada perfecta.


