
Ya lo decía mi madre: “Tu sigue doblándote así y vas a parecer el Jorbado de Notredam”. No es que haya llegado a ese extremo, todavía, pero lo que si es verdad es que cada vez son más frecuentes los dolores y molestias de espalda.
Sea porque te entornas hacia adelante en la silla al trabajar con el ordenador o porque camines ligeramente encorvado, lo cierto es que son costumbres poco saludables y que no siempre somos capaces de corregir. Pones todo de tu parte, te conciencias y te dices que desde ahora estarás recto pero en cuanto te cansas vuelves a encorvarte.
