
Hay días en los que levantarse por la mañana y mirarse al espejo es todo un suplicio. Ojeras, la típica espinilla inoportuna, un corte de pelo que luego no eres capaz de domar en casa… Todo tipo de percances que hacen que empieces el día un poco peor que de costumbre.
Pero mirarse en el espejo no tiene por qué ser así. Sobre todo si tienes uno que te haga sentir igual que la madrastra de Blancanieves, como este espejo con ramitas metálicas alrededor, como si de pequeños espinos se tratara.
Su diseño emula a una rama de árbol, y puedes colocarlo en cualquier parte de la casa, porque la verdad, es imposible que no quede estupendo con lo bonito que es. Y encima sólo cuesta 31 euros, mucho menos que un liftin, una sesión de peluquería o una esteticista.
Vía | Outblush
Sitio oficial | Anthropologie


Desde que me enteré de la noticia de que Jean Paul Gaultier iba a colaborar con Roche Bobois con motivo del 50 aniversario de la firma francesa, diseñando una línea de mobiliario y textiles para el hogar me moría de ganas por ver el resultado.
Si alguna vez te has parado a mirarte en el espejo retrovisor de un coche, plantéate que a lo mejor no te vendría nada mal llevar un pequeño espejo de bolsillo, más que nada porque no llegue el dueño del coche y te pille explotándote ese grano.
Espejito, espejito, ¿quién es la más guapa del reino? Tú, tú y tú... y así hasta ocho veces, los ocho espejos de mano que incluye este espejo de pared. 


Seguro que no eres capaz de comprarte unos pantalones sin mirarte el culo e intentar ver como te quedan por detrás, ¿verdad? Sí, digo intentar, porque al girar tu cabeza para mirar en el espejo, inconscientemente (a no ser que seas contorsionista) estás girando el resto del cuerpo por lo que nunca podrás ver exactamente como te ven el trasero los demás.