
De vez en cuando te encuentras con uno de estos productos diseñados por alguien experto y con renombre. Gente que podría vender un ladrillo de una obra por unos cuantos cientos o miles de euros. Y lo peor de todo: hay gente que se lo compraría.
Pero es lo que tiene el diseño y los grandes diseñadores. Fijaos en Konkurïto. ¿Cuánto pagaríais por él? Se trata de una especie de jarrón hecho en cemento. Simplemente cogemos un molde de cemento y creamos cuatro piezas en distintas tonalidades de gris que puedan apilarse unas con otras. Y así creamos un jarrón de diseño. Sus dimensiones son de 13×13×28.5 centímetros y tiene un peso de 3 kilogramos.
Muy toscas en bruto, el resultado es bastante satisfactorio:



¿Para que sirve una regla? para medir y punto ¿no? Pues no, f,l,o,w,e,r,s (así separado con comas) es además toda una obra de arte. Su diseñador Norihiko Terayama, del estudio japonés Studio Note, se ha tomado la molestia de elegir y secar personalmente cada una de las florecillas que van en su interior, por lo que no hay dos reglas iguales.

