
Nació en Los Ángeles y fue creciendo entre visitas a Disneylandia y conciertos de punk, de ahí que Camille Rose Garcia cite hoy entre sus mayores influencias a Walt Disney y The Clash.
Sólo así se puede entender su arte oscuro y macabro con un aire onírico que nos traslada a nuestras peores pesadillas. Es el Lowbrow o surrealismo pop, que algunos consideran una extensión del Pop Art.
Un buen día Camille abandonó sus ilustraciones y se puso a jugar con muñecas y para ello creó los juguetes que le hubiera gustado tener en su infancia. Son cuatro: Lulu, Patch, Cherry Girl y las siamesas Katie y Sadie.




