Qué curiosa atracción sentimos todos por los imanes ¿verdad? Si bien podríamos tirarnos horas embobados con un par de ellos comprobando como estos se repelen o se atraen, imagínate lo que serías capaz de hacer con 216.
Efectivamente, no hace falta que los cuentes, ese es el número exacto de pequeñas bolas imantadas que contiene cada bote de Bucky Balls. Un juguete, por tan sólo 20 euros, al que es muy difícil resistirse. Dicen que engancha tanto como el mítico cubo de Rubik, yo me lo creo.








