
A la hora de hacer regalos, tanto de navidad como de cumpleaños, el que me lo pone más difícil siempre es mi padre. Cuando se acercan estas fechas todos empezamos a dejar caer disimuladamente eso que nos haría falta o aquello que viste y te gustó tantísimo, pero él no, mi padre nunca suelta prenda y eso hace que, aunque sea más difícil dar en el clavo, también sea más divertido.
Siempre que tengo que hacer un regalo lo primero que me planteo es qué puede hacerle falta a esa persona, me gusta más regalar cosas útiles que caprichos, así que vamos a empezar por ahí, eso sí, siempre sin pasarnos de nuestro presupuesto, 24 euros.









