Como aquel coche en el que cada una de sus partes era de un color diferente (era un Twingo, ¿no?), así son las gafas de sol Dolomiti en honor a la marca italiana de helados de auténtico culto, que yo creo que jamás he probado.
Se trata de una colaboración entre la empresa de zapatillas alemana Overkill y los italianos de Iuter y no hay que ser muy listo para ver la bandera italiana reflejada en ellas y sus dos logos, uno en cada patilla.
