
Las palomitas son un vicio. Recién sacadas del microondas. Crujientes y calientes. Quizá demasiado. Que a veces vamos a echar la mano sobre ellas y salimos con media falange menos. Pobrecillo el niño, que diría tu abuela, pero para la próxima vez aprenderá. Pues bien señora, aquí tiene la solución: un tenedor para palomitas.
Que sí, que queman mucho. Que son muy adictivas y da igual quedarse sin yemas de los dedos con tal de echarse varias a la boca. Pero eso luego se paga. Bueno, en realidad, este tenedor también, claro está. El precio no lo sé porque sale en octubre de la mano de Popcorn no Te, pero no tiene pinta de ser muy caro.
