
Hola, soy Daniel. Y soy un adicto a los libros. Desde pequeño mis padres me han comprado libros, y desde esa edad ya me quedaba hasta las tantas de la noche terminando ese capítulo del que dices “sí, ahora me acuesto, deja que termine el capítulo”. Ser un devoralibros implica muchas cosas, lo primero de todo es tener un libro que leer, y luego necesitamos un sitio cómodo, luz suficiente, un sitio donde dejar todos nuestros libros una vez leídos…
La noche que me acuesto y no tengo ningún libro que leer, tardo bastante en dormirme; así que de primeras, vamos a aprovisionarnos de buena lectura, que no nos falte. Lo ideal es tener una librería (o una biblioteca) enorme justo debajo de nuestra casa. Pero muchos no tenemos esa suerte y a lo mejor tenemos que desplazarnos hasta encontrar una librería donde poder mirar libros y escoger el que más nos guste. ¿Pero y si buscamos uno en concreto? Es probable que no lo tengan, y tendrán que pedirlo. ¿Alguna vez ha funcionado eso de pedir un libro? Por fortuna, tenemos Internet, y aquí podemos encontrarlo todo (o casi todo). Una muy buena opción para comprar libros por Internet es acudir a Agapea, donde tienen una colección de más de 1.200.000 libros en castellano.









