Debo ser de los únicos que aún no habían visto este anuncio, y es que apenas pongo la televisión. Lo cual no quita que como telespectador ocasional haya sentido mi inteligencia insultada.
Ya no les basta con los tele-timos de madrugada que pasaron a emitir a todas horas o con aprovechar cualquier ocasión para despotricar contra Internet. Ahora quieren decirnos en quién debemos confiar.
¿De verdad creen que con este spot conseguirán que alguien deje de comprar marcas blancas a favor de las que se anuncian en televisión?
En blanco debieron quedarse a quienes sólo se les ocurrió hacer esta cursilada de anuncio como respuesta a las pérdidas millonarias en publicidad que están teniendo todas las cadenas de televisión.
No se debe renunciar a la calidad. Pero un mayor gasto en márketing no garantiza más calidad. Si garantiza que ese gasto será trasladado al consumidor final, y que en la mayoría de los casos el producto anunciado será más caro que otro igual que no se anuncie.
Pagar más por un producto similar cuya única diferencia es que sale en televisión es sufragar de forma indirecta la telebasura. Algo que debe ser una prioridad a eliminar en cualquier presupuesto familiar.
Nos hemos convertido en el país de la Unión Europea que más productos de marca blanca tiene en los supermercados con un 32,5%. Algo está cambiando, y sí, el cielo sigue siendo azul.
En Ahorro diario | ¡Quiero los yogures de la tele!