
Desde hace unos cuantos años, se impuso una directiva europea que obligaba a los fabricantes de electrodomésticos a etiquetar la eficiencia energética de todos ellos.
Para hacer más fácil y asequible esta clasificación, se diseñó un sistema de siete letras y colores para cada letra. Estas letras representan el porcentaje de consumo energético estimado sobre los valores medios de todos los electrodomésticos diseñados para la misma función.
Tal y como observamos en la imagen adjunta al post, la clase más eficiente es la clase A, en donde su consumo de energía se reduce por debajo del 55% del consumo medio sobre el tipo de electrodoméstico etiquetado.
Además de las clases relacionadas, a posteriori han aparecido otras dos clasificaciones más, que son A+ y A++, que disminuye cada una un 10% adicional el consumo anterior.
La mejor forma para ahorrar energía y disminuir nuestra factura eléctrica es comprar electrodomésticos clase A, porque aún siendo un poco más caros en algunos casos, la diferencia pagada en exceso se amortiza rápidamente.
Más Información | Guía Práctica de la Energía