
La maquilladora Marta Arce refuerza la misma idea con su "menos es más": capas finas y producto sólo donde hace falta
Sumar años también significa que ciertas rutinas hay que modificarlas. A los 60, una crema hidratante no basta; hacen falta principios activos con efecto antiedad como el retinol, y el maquillaje luce mejor con productos ligeros y poco cubrientes, porque los densos terminan opacando la piel.
Según recoge Trendencias en su sección de belleza, "las pieles maduras lo que necesitan son productos que no tapen sino que aporten luminosidad, frescura y un acabado jugoso natural": ésa es la frase que da pie a todo lo demás y el punto de partida del truco que firma el maquillador.
¿Y cómo se consigue ese efecto buena cara sin cargar la piel? El maquillador David Deibis, venezolano con más de 35 años de carrera y pasos por las casas de Versace y Chanel, según Telva, lo tiene claro: su receta pasa por mezclar una base tipo sérum o un tratamiento con color con "una pequeña cantidad de iluminador líquido" y concentrar la mezcla en las zonas donde la luz incide de forma natural, no por toda la cara.
"Basta con poner una dosis de base en el dorso de la mano, añadir una gota de iluminador y extender la mezcla con los dedos", explica Deibis en el mismo texto. La dosis es importante: una gota, no dos; y los dedos, mejor que la esponja, porque el calor de la mano integra el producto y la mezcla queda más jugosa.
Deibis apuesta, además, por las fórmulas en crema o líquidas para el colorete, y por unos tonos concretos: melocotón y coral rosado, porque "aportan calidez sin endurecer los rasgos".
Y no es un capricho suelto: la aplicación, según cuenta, debe ir en la parte alta del pómulo y ligeramente hacia las sienes, pero sin meterse directamente en ellas. La razón es que esa zona se hunde con la edad, y un colorete allí hace más flaco que favor. Un toque de corrector justo en las sienes, en cambio, devuelve volumen visual y completa el efecto lifting sin cirugía de por medio.
El menos es más, también a los 60
La maquilladora Marta Arce va en la misma línea: "en verano solemos tener más color, mayor circulación y una luminosidad natural que muchas veces intentamos cubrir innecesariamente", comenta; y remata con un aviso que casa con lo de Deibis: cuando se aplican más capas de la cuenta, "el exceso de capas suele acabar rompiéndose, acumulándose, moviéndose o resultando incómodo a lo largo del día".
Es decir, que la piel pide producto en capas muy finas y sólo donde hace falta, no un emparedado de base, corrector, polvos y fijador que a las tres horas ya se ha cuarteado.
¿Y dónde hace falta producto, entonces? En manchas, rojeces cerca de la nariz y ojeras, enumera Arce. No en todo el rostro: "simplemente con unificar ligeramente el tono de nuestra piel, corregir pequeñas imperfecciones y añadir un toque de color en mejillas y labios y una máscara de pestañas es suficiente".
Una idea que no es sólo de Deibis
En enero de 2026, otro maquillador, Bart Reverte, afirmada en declaraciones recogidas por Trendencias que su consejo para pieles maduras consta de sólo tres palabras: "Menos es más". Aplicar la base primero en el dorso de la mano, difuminarla con esponja sin presionar, sustituir más base por corrector en manchas y descargar el colorete antes de usarlo.
La maquilladora Pilar Guillén en Trendencias iba en la misma dirección: "lo que mejor funciona son las bases ligeras y fluidas que son capaces de cubrir, pero a la vez dejan que la piel se vea". Tres maquilladores, tres citas, mismo fondo. La piel madura no pide más maquillaje; pide maquillaje mejor colocado. Y ésa es, quizá, la conclusión más útil para quien se asoma al espejo a los 60 y se pregunta si hace falta reaprender a maquillarse: sí, casi siempre, porque la causa rara vez es la falta de productos y casi siempre el exceso de capas.
Deibis, por su parte, insiste en la preparación previa: sérums ligeros e hidratantes que dejen la piel jugosa antes de tocar la base. La pieza original menciona dos productos concretos, el Pearl Skin CreamySerum de Yinger y el Cream Skin Cerapeptide de Laneige. En este segundo caso conviene matizar: aunque el nombre lleva "Cream", la página oficial de Laneige lo define como un tónico e hidratante híbrido con ceramidas y péptidos.
Mezclar una gota de iluminador en la base suena casi tonto en su simpleza. Pero, ¿cuántas veces hemos visto el efecto contrario, esa base empastada que a los mediodías ya se ha cuarteado en las líneas de expresión? La receta de Deibis es sentido común puesto en dos pasos, sin trucos de magia. Quizá por eso funciona.
Fotos | Alena Darmel en Pexels, @deviddaibis
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