
El lugar de aplicación, según el maquillador, marca la diferencia en la mirada después de los 50
Muchas veces durante el maquillaje las mujeres caen en la tentación de iluminar la mirada a base de sombras satinadas, metalizadas o con destellos, y es que la luminosidad parece la receta infalible para una mirada más fresca, pero cuando se pasan los 50 y el párpado empieza a perder firmeza, ese mismo brillo puede volverse en contra si cubre toda la zona móvil.
Según explica el maquillador español Jesús Serrano en un artículo publicado por TN, los acabados luminosos aportan luz, pero también pueden generar un efecto contrario al deseado cuando se extienden por todo el párpado, por lo que Serrano recomienda prestar atención a la cantidad de producto y al lugar exacto donde se aplica para lograr una mirada más luminosa sin acentuar los pliegues.
¿El motivo? Que el brillo refleja la luz y crea una sensación de volumen, lo que destaca justamente la zona que se busca disimular, sobre todo si la piel presenta pliegues o flacidez. El uso excesivo, advierte Serrano, hace que el párpado parezca más prominente y la mirada más pesada o cansada, en lugar de conseguir ese efecto abierto y fresco que andamos buscando.
Por ello, no se trata de renunciar a las sombras con brillo después de los 50, sino de reservarlas para puntos estratégicos y evitar extenderlas sobre todo el párpado cuando se busca disimular los pliegues.
Ahora que sabes dónde conviene colocarlas, quizá sea el momento de revisar tu paleta y darle una segunda oportunidad a esos brillos que tenías apartados.
Foto de JAYAKODY ANTHANAS en Unsplash
En Compradicción | Rafaela Ribeiro, farmacéutica, sobre la lata azul de Nivea: "Es un producto que siempre deberías tener en casa"
Ver todos los comentarios en https://www.compradiccion.com
VER 0 Comentario