¿Por qué lo llaman orejeras cuando, en realidad, quieren decir orejas? Ahora ya no hay duda, Bunny Chair es un sillón creado por Iskos-Berlin para la firma danesa Normann en el que tu cabeza se apoyará entre dos grandes orejas más propias de un peluche que de una pieza de mobiliario.
Y es que Bunny pretende convertirse en tu amigo jugetón y que nunca te separes de él. Ya puedes ir pensando en quedarte a vivir en el sillón, como si no fuera lo que has estado haciendo hasta ahora.
Está disponible en tres colores, gris, rojo y morado, combinándolos puedes conseguir figuras espectaculares, pero te va a salir un poco cara la siesta, cada uno cuesta 3.000 euros. ¿No era el silón el mejor amigo del hombre?


Lo de que tu pareja se siente en tus piernas está muy bien, para un ratito, pero llega un momento que decirle que se bajé de ahí da mucho palo y tú estás a punto de convertirte en aquella parodia de Rambo que no paraba de gritar “no siento las piernas“.
Desde que me enteré de la noticia de que Jean Paul Gaultier iba a colaborar con Roche Bobois con motivo del 50 aniversario de la firma francesa, diseñando una línea de mobiliario y textiles para el hogar me moría de ganas por ver el resultado.


A este paso, y como no pares de comprarte revistas mes a mes, vas a terminar teniendo que sentarte sobre ellas. Me parece muy bien que te pases continuamente por el quiosco, que inviertas en cultura, pero olvídate de aquello que decía que “el saber no ocupa lugar”.
