
Otoño, humedad y calefacción: el cóctel que dispara el frizz, y cinco peinados para hacerle frente
Cada octubre, la misma liturgia: la humedad sube, la calefacción entra en escena y el pelo, lisa y llanamente, hace lo que quiere. Queda apagado, áspero y más difícil de peinar., firma Woman en una pieza con Gema Casas, estilista y experta en peluquería orgánica.
Es fundadora del salón que lleva su nombre, en Madrid, e insiste en una idea que cuesta calar: el encrespamiento no es el enemigo a batir, sino una textura con la que se puede trabajar. ¿Que cómo se hace eso? Depende, como casi todo en esto, del tipo de melena.
Las causas y el cambio de filosofía. El encrespamiento otoñal tiene una explicación ambiental bastante conocida: la lluvia y las bajas temperaturas, los cambios de humedad y temperatura, la calefacción, el aire frío y seco, la electricidad estática y el daño acumulado del verano hacen que el cabello intente absorber humedad y se encrespe.
La receta tradicional, hidratar la fibra capilar y proteger la cutícula reduciendo la fricción, no pasa de ser un parche si la idea es eliminar el frizz por completo. Gema Casas propone lo contrario: "la clave es trabajar el encrespamiento a favor del peinado, no intentar eliminarlo por completo".
Cada melena, su receta. Para melenas rizadas u onduladas, la estilista aconseja potenciar la textura natural con una crema de peinado y dejar secar al aire o con difusor; después, separar algunos mechones con los dedos para ganar volumen y un acabado más desenfadado. En una melena lisa, la propuesta pasa por crear ondas amplias con cepillo, plancha o tenacilla y, una vez frías, cepillarlas suavemente para conseguir una textura más natural.
Cinco peinados para hacer las paces. Si el frizz no se rinde, la peluquera propone cinco opciones para llevarlo con criterio: la melena con ondas deshechas, que aprovecha el volumen natural definiendo algunas ondas y dejando otras más abiertas para un acabado irregular y favorecedor; la coleta alta con textura, especialmente útil en cabellos con cuerpo, dejando la coleta con su volumen natural y algunos mechones sueltos alrededor del rostro para suavizar el resultado.
El moño bajo desenfadado, opción elegante y adaptable, siempre que no se pula demasiado el cabello y deje cierta textura sin que parezca descuidado; el semirrecogido con volumen, que retira el pelo del rostro sin renunciar a la melena y queda especialmente bonito en cabellos ondulados o rizados si se respeta la forma natural de los mechones; y la trenza relajada, ligeramente abierta, que aprovecha el volumen y la textura del cabello y se afloja con cuidado para conseguir un acabado menos estructurado.
El envoltorio effortless hair. La propuesta encaja con la tendencia effortless hair que se lleva en otoño, el "arreglado pero informal" de toda la vida: el cabello perfecto ya no es ultrapulido ni excesivamente controlado, sino una melena que parece peinada sin esfuerzo, una tendencia recogida por la prensa de belleza. A la experta le interesa porque permite jugar con formas, texturas y volúmenes y "porque apuesta por un cabello con movimiento, textura y personalidad, sin buscar una perfección artificial".
El encrespamiento puede aportar volumen y ese punto espontáneo que hace que una melena resulte más natural. Eso sí, effortless no significa descuidado: "un cabello bien hidratado, con un corte adecuado y una textura trabajada puede verse desenfadado y, al mismo tiempo, muy bonito".
La diferencia, para Gema, está en la intención del peinado y en el cuidado del cabello: trabajar la hidratación, utilizar un producto de acabado ligero y decidir dónde aportar volumen. "No hace falta controlar cada pelo, pero sí dar una forma al conjunto", añade.
Para el producto, la receta cambia con la textura. En cabellos finos, lo recomendado es una crema ligera o un sérum antifrizz aplicado en poca cantidad. En melenas gruesas, rizadas o muy secas, funcionan mejor las cremas de peinado más nutritivas y unas gotas de aceite en medios y puntas.
La estilista aconseja empezar siempre con poca cantidad y añadir más solo si es necesario, para mantener el movimiento y que el cabello no pierda volumen. "Unas puntas cuidadas y un corte que acompañe la textura natural marcan una gran diferencia", concluye.
Foto de TYMO Beauty en Unsplash
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