
Contorno de ojos y fotoprotección SPF 50: los dos productos que la farmacéutica Regina Pallás llevaría "sí o sí" en su neceser a los 65
El consejo lo suscriben los dermatólogos: para la AEDV, el protector solar es "el mejor antienvejecimiento que existe"
A los 65 años una piel ha acumulado décadas de sol y calefacción, y ya no se conforma con cualquier crema. La farmacéutica Regina Pallás, responsable de I+D+i de la marca HD Cosmetic Efficiency, lo tiene claro: "Si tuviera 65 años tendría, sí o sí, en mi neceser un contorno de ojos efecto lifting y protección solar con SPF 50", aseguró la especialista, según recoge CLARA.
El consejo de Pallás no es una ocurrencia aislada: lo firma también Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de Laboratorios Calduch, un laboratorio castellonense fundado en 1880 que dirige la quinta generación de la familia. En la misma entrevista, Calduch cerraba el círculo: "Proteger la piel del sol es, sin duda, uno de los pilares fundamentales para mantener una piel joven, saludable y luminosa".
El primer producto de la lista, el contorno de ojos, tiene su porqué. La piel periocular es la más fina del rostro y una de las primeras en ceder: arrugas, ojeras y flacidez se leen ahí antes que en la frente o en los pómulos.
Pallás detalla qué buscar en la fórmula: "Activos como el extracto de Scutellaria baicalensis con efecto reafirmante, y algún biopolímero tensor que proporcione un efecto lifting inmediato y mejore visiblemente las arrugas del área periocular". A esa combinación pueden sumarse ingredientes más conocidos: péptidos para estimular colágeno, ácido hialurónico para hidratar y rellenar, retinol para mejorar la elasticidad y cafeína para activar la microcirculación y desinflamar las bolsas.
El segundo producto, la protección solar diaria, parece lo más aburrido del mundo y es, sin embargo, el que más diferencia marca a largo plazo. La propia Pallás afirma que: "como producto antiedad es muy importante no olvidar la protección solar. No hay otra para llegar a los 60 con el mejor aspecto y salud de la piel". A partir de esa edad recomienda fotoprotectores de amplio espectro (UVA, UVB, infrarrojos y luz azul) con un SPF mínimo de 30, idealmente 50, y recuerda que la crema se reaplica cada dos o tres horas, no solo al salir de casa.
Trendencias lo explicó al recomendar protectores con color para mayores de 50: las texturas ligeras y los acabados mates han sustituido hace tiempo a las cremas densas que llenaban la piel de brillos.
La diferencia entre un SPF 30 y un SPF 50 es más pequeña de lo que el envase sugiere. El primero filtra alrededor del 97% de los rayos UVB y el segundo, el 98%, según recoge la Skin Cancer Foundation. Ese punto extra no autoriza a estar más tiempo al sol ni a reaplicar menos: lo que hace es dar margen a las pieles más claras o ya dañadas, justo el perfil que se acumula a partir de los 60. Por eso Pallás apuesta por el 50 y no se conforma con el 30.
Como complemento a esos dos productos, Pallás añade a los 65 una crema o un sérum con activos de acción epigenética. "Este tipo de activos no solo ralentizan el envejecimiento, sino que pueden revertir algunos de sus signos visibles, mejorando la calidad y vitalidad de la piel. En esta etapa, además, es fundamental aportar nutrición extra, ya que la piel se vuelve más seca y pierde confort", detalla la farmacéutica.
Que la protección solar sea "el mejor antienvejecimiento" no es solo una frase de farmacéutico. Lo recoge la guía de la Academia Española de Dermatología y Venereología para escoger fotoprotector, firmada por el doctor Julián Conejo-Mir, dermatólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla: "El mejor antienvejecimiento que existe es el protector solar". Conejo-Mir también avisa de que "el protector 'pantalla total' no existe": la crema reduce el daño, no lo anula.
¿Por qué a partir de los 60 cobra tanto sentido la crema solar? Porque la piel llega a esa edad con décadas de exposición acumulada y menos capacidad de repararse. Un reportaje de Harper's Bazaar publicado el 4 de agosto de 2026 lo formula así: "A partir de los 60 años la protección solar cobra un mayor sentido debido a que la piel ya ha experimentado años de exposición acumulada al sol".
En la misma pieza, Filip Van, CEO de la firma cosmética Di Oleo, recomienda los filtros físicos o minerales (óxido de zinc, dióxido de titanio) para las pieles maduras porque, en sus palabras, "actúan como barrera sobre la piel, dispersando los rayos UV en vez de absorberlos". Suelen tolerarse mejor en pieles reactivas y son más estables bajo el sol que los químicos. Para quien tenga rosácea, piel reactiva o haya pasado por un tratamiento con retinoides, esa vía mineral suele ser la más segura.
El extracto de Scutellaria baicalensis que Pallás recomienda procede de una planta usada en la medicina tradicional china. Aporta baicaleína y wogonina, dos flavonoides con actividad antioxidante que un estudio de seguridad de 2025 en la revista del Cosmetic Ingredient Review considera seguros en el uso cosmético actual.
Varias marcas de dermocosmética lo incluyen en fórmulas por su efecto calmante y antioxidante, aunque la evidencia específica sobre el "efecto lifting inmediato" es más limitada que la de los retinoides o los péptidos.
Para quien llega a los 65 con la piel ya muy fina o sensible, hay un sustituto suave del retinol que Pallás no menciona pero encaja en su lógica de "tratar y nutrir": el bakuchiol, un activo vegetal que la literatura clínica compara con el retinol de baja concentración en la reducción de arrugas finas y fotoenvejecimiento, sin la irritación típica del retinoico. Para pieles maduras que se reconcilian tarde con la cosmética activa, suele ser una puerta de entrada más amable.
Fotos | Ron Lach en Pexels, Alena Darmel en Pexels, HD Cosmetic
En Compradicción | Karla Pires, farmacéutica: "Las personas que usan ventiladores deben saber que favorecen la evaporación del agua en la superficie de la piel"
Ver todos los comentarios en https://www.compradiccion.com
VER 0 Comentario