Llevarse toda la vida lavándose el pelo y, aun así, hacerlo mal es más habitual de lo que parece. Y casi nunca falla el champú; falla el acondicionador, que se aplica donde no toca y deja las puntas sedientas mientras la raíz sigue pringando.
Según Trendencias, la farmacéutica Helena Rodero (especialista en cuidado capilar y facial, según recoge su web) propone un giro de orden: acondicionador en seco antes del champú, sólo de medios a puntas. La receta apunta al pelo que se rompe y al que ha perdido brillo.
Un prelavado que parece al revés (y no lo es)
El consejo, en boca de la experta: "para el pelo que se rompe y no tiene brillo, una recomendación es aplicar acondicionador en seco de medios a puntas, es lo que se conoce como prelavado". Es decir, el acondicionador entra dos veces: en seco, antes de mojar; y después de aclarar el champú, otra vez de medios a puntas. El champú, en cambio, sólo toca el cuero cabelludo, siempre en la misma dirección, sin retorcer.
El paso previo, que nadie se salta: cepillarse bien el cabello antes de la ducha y dejar de lado esos cepillos de silicona que se viralizaron hace un tiempo. Pueden provocar roturas, avisa Rodero. Por supuesto, no es un capricho: el prelavado cubre la fibra antes de que el agua y el detergente del champú hagan su parte.
Foto de Adam Winger en Unsplash
¿Y por qué tanto lío con el orden? Porque la grasa está en la raíz y el daño, en las puntas. Lavándolo todo a la vez se limpia de más lo que ya está seco y se deja con residuos lo que pide hidratación. La técnica resuelve justo eso: raíz limpia, puntas protegidas, y el brillo vuelve porque la cutícula no se ha frotado en balde.
Otra farmacéutica, Modesta Cassinello, corrobora la idea: algunos acondicionadores pueden usarse como tratamiento prelavado sobre cabello seco para reforzar la hidratación antes del lavado. Y L'Oréal apunta en la misma dirección cuando recomienda aplicar acondicionador "sólo donde más se necesita, por ejemplo, de medios a puntas". Es decir, no es un truco raro de TikTok; es el modo correcto en el que el producto ya estaba pensado.
Eso sí, la receta tiene dueño: está pensada para cabellos delicados y sin brillo. Si el tuyo es graso de raíz a puntas, el prelavado no suma y conviene ir con cuidado con el producto en seco. Y si lo tienes teñido, conviene combinarlo con la pauta de Álex Sestelo en Compradicción: pelo limpio e hidratado antes de teñir, para igualar la porosidad y que el color se fije uniforme.
Nada de champú a manotazos sobre el pelo entero. La regla, si la aprendes, se queda para siempre: primero proteger, después limpiar, y sólo donde hace falta.
Fotos de Helena Rodero
En Compradicción | El experto peluquero Víctor del Valle, recomienda integrar las canas con un barniz y dar puntos de luz
Ver 0 comentarios