El Mundial 2026 dejó maletas a medio deshacer entre los estadios de Estados Unidos, Canadá y México. La piel de los futbolistas, que sufre cada vez que cambian de clima y se pasan el día al sol, pide rutina y disciplina.
La farmacéutica Mari Carmen Padilla, experta en dermocosmética, ha construido para Lamine Yamal un 'skincare' de tres pasos centrado en lo que le pega a un chaval de 19 años con la piel grasa y algún granito suelto.
Los tres productos (más tres que también entran)
La cita textual de Padilla, recogida por Woman El Periódico, no tiene pérdida: "Si fuera la farmacéutica de Lamine Yamal, le metería en la maleta un tratamiento para granitos, un limpiador suave y un gel con niacinamida". Tres productos directos al grano, sin estiramientos faciales ni sérums de 200 euros.
¿Y por qué estos tres y no otros? A los 19 años es común que la piel tienda a grasa y saque un grano inesperado (sobre todo si el sujeto se pasa el día entrenando al sol y sudando entre ciudades). La rutina tiene que ser ligera, pero muy centrada en limpieza y protección, para que la dermis no sufra con cada cambio de clima y cada vuelo intercontinental.
Aún hay tres añadidos que el cuerpo del artículo completa, también imprescindibles en cualquier maleta de fútbol que se precie:
- Protector solar de amplio espectro, ligero y resistente al sudor. Sin textura grasa, que en el campo sólo dificulta el juego.
- Crema o gel hidratante de rápida absorción, con ácido hialurónico o glicerina, que no obstruya poros ni genere brillo.
- Reparador nocturno con niacinamida o pantenol, que calma y reduce el enrojecimiento tras jornadas largas.
Uno de los mayores peligros para los futbolistas, recuerda el original, es la exposición prolongada al sol tras los entrenamientos y los partidos al aire libre, que eleva el riesgo de daño solar y fotoenvejecimiento. De ahí que el protector no sea negociable.
Cómo y cuándo aplicar cada producto
Lavarse la cara por la mañana, lo primero. Después la crema o gel hidratante, que hidrata y prepara la piel para lo que viene. Tras esperar unos minutos, el protector solar, que tiene que crear barrera contra los rayos UV y quedarse puesto durante el partido.
Aquí la trampa: la crema hidratante puede quedarse en el hotel, pero la fotoprotectora hay que llevarla siempre encima, en la maleta de mano. Se reaplica cada 2 o 3 horas si hay sol continuo, o tras sudar de forma intensa. No es ocurrencia de la experta: la AEMPS recomienda reaplicar cada dos horas y después de bañarse, secarse o sudar, y la Skin Cancer Foundation dice exactamente lo mismo.
Por la noche, vuelta a limpiar para quitar restos de producto y suciedad, y después reparador nocturno o aftersun. Aunque no se vean daños, el viento, el sol y el calor ya han alterado la barrera protectora de la piel de forma invisible. La piel agradece.
Y una nota sobre la niacinamida, que aparece dos veces en la lista (en el gel y en el reparador): no es casualidad. Es uno de los activos más completos para piel grasa, porque regula el sebo, reduce el acné y calma, todo en el mismo ingrediente. Por eso la experta la coloca tanto de día como de noche.
Fotos de Lamine Yamal | Mari Carmen Padilla
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