Ducharse y, al terminar, darse cuenta de que el suelo del baño está empapado es uno de los pequeños dramas domésticos que más rabia da. (Sólo parece cosa de película, hasta que te toca fregar a las siete de la mañana.)
La culpa casi nunca es del plato ni de la presión del agua: suele ser, simplemente, de las medidas. Y ahí, por una vez, los interioristas coinciden en una regla que conviene tener apuntada antes de llamar al fontanero.
El responsable de la receta se llama Félix García, experto en reformas y una de las caras de Transforma Estudio (en redes, Los Hermanos García Reform, junto a su hermana Mari). Tal y como recoge AS, García explica que la mampara tiene que medir mínimo, un metro de ancho, y que si se puede ampliar, mejor: por debajo de esa cifra es "poco funcional".
En cuanto a la altura, la medida más habitual son 195 centímetros, atendiendo a la propia altura del baño. Las medidas estándar de mamparas confirman ese rango de 195-200 cm como el más recomendable, y lo mismo hace Decoesfera, que ya recogió la cita literal de García.
Foto de Zac Gudakov en Unsplash
El rociador, fundamental
Y aquí el segundo consejo que casi nadie aplica: hay que fijarse en dónde cae el chorro. Si el rociador apunta hacia la salida, el agua terminará fuera por mucho que la mampara tenga el ancho perfecto. La regla, según recoge Cosas de Casa, es orientar el agua hacia dentro y darle una ligera inclinación para que las salpicaduras caigan en el desagüe.
Por supuesto, también cuenta el modelo: si el rociador es muy ancho o tiene mucha presión, las salpicaduras serán mayores y conviene plantearse cerrar la mampara por completo. De ahí que los propios hermanos García insistan, en sus piezas sobre reformas, en que si el hueco de la ducha no mide lo que toca no hay limpiacristales que salve el suelo.
Fotos de Amazon
En Compradicción | La interiorista Laura Martínez advierte: "Quitar la bañera y poner una ducha es la reforma con más impacto en el baño"
En Compradicción | Primark tiene la solución para mantener a raya la ropa sucia en el dormitorio, y no ocupa espacio si no la usas
En Trendencias | Varias maquilladoras coinciden: "A partir de los 60, una alternativa al eyeliner para abrir la mirada es aplicar sombra marrón a ras de las pestañas"
Ver 0 comentarios