Los geles energéticos se han convertido en un accesorio casi obligatorio para el runner de fondo. Tres nutricionistas deportivos, sin embargo, señalan una alternativa que suena a broma: las chucherías y gominolas.
La clave, según recoge Mundo Deportivo, está en la bioquímica: carbohidratos de rápida absorción que el organismo convierte en combustible casi al instante. Para el músculo en pleno esfuerzo, un azúcar simple es un azúcar simple, venga de un gel o de una gominola.
"Equivalentes funcionales a los geles." Así describe la dietista Emily Moore, autora del blog The Dietitian Runner, las chuches en su papel de proveedoras de azúcares simples. Su recomendación: elegir opciones bajas en grasa y fibra para que la digestión no se convierta en un problema a mitad de la carrera.
El matiz de Chesworth. David Chesworth, dietista, defiende que el azúcar de las chuches actúa como una "fuente efectiva de combustible" comparable a la de los productos deportivos formulados. La ciencia le da la razón: un estudio de 2015 del doctor en nutrición Patrick Wilson concluye que combinar tipos de carbohidrato (glucosa y fructosa) acelera la absorción y reduce el riesgo de malestar gastrointestinal.
Un antecedente que viene de lejos. No es la primera vez que la investigación se acerca a la caja de caramelos. En 2006, la UC Davis comparó el rendimiento de ciclistas y corredores que consumieron jelly beans, geles y bebidas deportivas frente a agua sola. Los tres suplementos de carbohidratos dieron resultados casi idénticos: los atletas terminaron entre 32 y 38 segundos más rápido que con agua. Sin diferencias significativas entre el caramelo y el gel.
Foto de Jan Zwarthoed en Unsplash
Cifras sobre la mesa
El dato que más ilustra la equivalencia es el nutricional. Una ración de 30 gramos de ositos de gominola Haribo aporta 23 gramos de carbohidratos, 14 de azúcar y cero gramos de grasa. Un gel energético estándar aporta entre 20 y 25 gramos de carbohidratos por sobre. Prácticamente lo mismo.
La diferencia está en el precio. El análisis de Outside Online calculó que las gominolas de supermercado cuestan alrededor de un 75% menos que las chews deportivas con una composición similar. Una distancia que se nota sobre todo en los entrenamientos de largo recorrido, donde el gasto mensual en nutrición se acumula.
60 gramos por hora. Es la cifra que fija el profesor Asker Jeukendrup, referente mundial en nutrición deportiva, como recomendación para esfuerzos de más de dos horas y media. Esa cantidad se alcanza con dos o tres geles, o con un puñado generoso de gominolas. La clave no está en el envase.
Lo importante es practicar. Running Magazine recoge que la propia Moore ha testeado las chuches en carreras de fondo, y la recomendación unánime de los nutricionistas es no estrenar ningún combustible el día de la competición. Da igual que sea un gel de 4 euros o una bolsita de ositos del supermercado.
Foto de Amit Lahav en Unsplash
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